viernes, 28 de noviembre de 2008

Parte dos


28 de noviembre de 2008-11-28
Hoy estamos frente a ti, para seguir pidiendo asilo en esta pequeña casa, en verdad, nuestro reino es muy grande vivimos en los bosques, pero aquí guardamos nuestro tesoro y junto con el, este libro. Si nos concedes el favor de protección, nosotros las fatas a cambio, te protegeremos y ayudaremos en tu vida, brindándole longevidad a tu cuerpo y destino a tu alma, hasta que cierres los ojos, como tu madre.
Nadie debe saber que nos ves, solo a través de las historias que leerás, pero cuidado, no calles ni niegues nuestra existencia, sería para nosotras una grave ofensa y una traición de tu parte caería sobre todas, si eso sucediera, perderías el libro y el contacto con nuestro mundo”-
- Nunca pensé que esto me pasaría, tienes que entender, que recién hoy empiezo a creer verdaderamente. Pero desde ya les digo, que cumpliré con lo que me piden y nunca las engañaré, no haré nada, para que otros las vean, solo hablare de ustedes, por lo que mis ojos vean –
-Siendo así, confiaremos en ti y en tu buena fe. Te presentaré a mis duendecitas, para que la conozcas, abre la palma de tu mano – Al hacerlo una de ellas se acerco muy sigilosamente, se sentó en la punta de mi dedo anular, con desconfianza, pero ROBEL con su mirada, le indicaba que llegue al centro de mi palma, hasta que al final lo hizo.
- Se llama ELA, es mi duendecita glotona, cuida de tus ciruelos, tu no te das cuenta pero siempre te falta una ciruela.
- Ella es CHELA, la única duendecita colorada y es la custodia del camino de las otras hadas.
- Ella que esta llena de rulos y con pincel en la mano es SILOY, ella pinta las alegrías de nuestra vida cotidiana.
- “Esta que es más gordita, es OLIANA, es la protectora de un pantano, donde hace siglos, vivía un amor, que aun vive bajo las aguas del lugar.”
- Bueno, abajo todas - Y entonces subió ella a mi mano y extendió su brazo, llamando a las otras dos que faltaban.
- Al igual que tu, yo también tengo mi descendencia, ella es LULYBEL, es la duende mas rebelde y es un milagro que este aquí hoy”. Luego subió la última.
–“Ella es KABEL, dejo de ser duendecita y se esta convirtiendo en hada, pero aun le falta.”-
Kabel, miró a su madre, quien asintió con la cabeza, quien sabe que, porque no se hablaron, pero ella a mi si me hablo y muy claro.
- “Me acerco a ti para ver bien tu mirada y así sabré como piensas realmente, es a través de tus ojos donde puedo encontrar la verdad y mentira”. Ten por sabido desde el comienzo de esta relación intermedia, que no soy fácil de convences pero eso no me condena. Ya hemos sufrido bastante y no quiero mas lágrimas, el dolor de las hadas es muy diferente al vuestro”
-Esas fueron sus palabras y se alejo con las otras. Todas formaron un círculo, dejando en el centro a ROBEL y a mí. - “Ahora ya eres parte de este mundo eferico, no somos seres mágicos, ni hadas madrina, somos espíritus del aire y otros elementos… Luego se fueron dejando un jazmín sobre la mesa…
Hoy ya tengo 90 años y lo relatado es historia antigua.
- “Ahora soy yo quien tiene frío hija y esta noche me están esperando, aunque ya se que no las ves, pero están a tu lado y mas adelante las verás, cuando ellas estén seguras de ti. Solo te pido hija querida que se queden en esta casa, no eches a las hadas y guarda el secreto, hasta tanto te permitan divulgarlo, yo no lo he conseguido, pero he sido fiel a ellas, se que alguna ves me equivoque, al igual que tu abuela…”
Fue así como mamá, quien a los 90 años, también cerró sus ojos marrones sin dejar de abrazarme nunca, yo también vi el libro y vi como la imagen de mi abuela, velozmente desaparecía y quedaba la imagen de mi madre, joven llena de vida, con su sonrisa típica que iluminaba su cara y la de quienes la rodeaban
Gire mis ojos y la vi en la cama, entre sus almohadones predilectos, allí reposaba mi dulce viejecita. Los años pasaron como siempre, yo no tuve hijas, no me casé, un gran amor destrozo mi vida y los intentos posteriores, no llegaron a nada. Nunca mas fui feliz, este fracaso me llevó a quedar en una vida plana, sin aspirar a un crecimiento personal, porque todo me dio miedo, después de aquel hecho de amor.
Creo que nunca escuche a mamá y me negué a ver el mundo, es por eso que siendo hoy una mujer joven, soy temerosa, de pocos amigos y pocas salidas.
Mamá decía que era muy buena investigando y esta era la oportunidad de unir cabos sueltos en esta familia de la cual quedaba solo yo como descendencia. Mamá murió a los 90 años, mi abuela, mí bisabuela y mi tatarabuela también, es posible que yo muera a la misma edad. Después de mucha dedicación, armaría un árbol genealógico de esta familia, que casi no conocí.

3 comentarios:

Darson Joyce dijo...

Me encantan tus relatos! Me encanta tu estilo!!!
Gracias por tus palabras de aliento! Te espero nuevamente por mi blog, para compartir contigo el nuevo relato que escribí, si?

Somos la Sociedad de las Palabras Perdidas, y los esperamos a todos este sabado 6 de diciembre en la Plaza Barrancas de Belgrano a las 20 hs para compartir nuestro arte y el de ustedes.
Para mas información entrar a:

http://www.fotolog.com/palabraperdida

Muchas gracias!

Matias.

ade dijo...

- Que bueno que pasaras por mi blog, no se como llegaste, quizá te mando un duende.Me gustan mucho los duendes y las hadas, leí un poco de tus relatos y me apacionaron, vuelvo a leerte con más tiempo luego, mucho misterio. Ade

ASTRA dijo...

muy bueno realmente, me gusta mucho tu blog y gracias por pasar por el mío